Urbanismo en Santander recupera la colaboración con el Colegio de Arquitectos para actuaciones en microespacios de la ciudad

Reunión COACAN 07102020

Se suscribirá un convenio para que el COACAN diseñe los proyectos a través de un concurso de ideas

Urbanismo en Santander recupera la colaboración con el Colegio de Arquitectos para actuaciones en microespacios de la ciudad

El concejal de Urbanismo, Javier Ceruti, ha mantenido un encuentro con Moisés Castro, decano del Colegio de Arquitectos de Cantabria (COACAN), con el fin de ultimar los detalles del convenio en el que se impulsarán 5 actuaciones en microespacios de la capital cántabra. Según ha subrayado Ceruti “recuperamos así una iniciativa que cumplirá con esta su cuarta edición, y en la que queremos dar un valor añadido a pequeños espacios de la ciudad que ahora están desaprovechados”.

 

La primera actuación tendrá lugar en la zona denominada Entre Huertas, dando frente a la calle Antonio de Cabezón, y forma parte del patio delantero (sur) de las Escuelas Verdes. El entorno se caracteriza por una gran densidad edificatoria y la carencia general de espacios libres públicos, blandos y verdes. En la actualidad se trata de un patio sin uso, siendo el patio más próximo a la calle Antonio de Cabezón, limítrofe con ella en una dimensión de unos 32 metros lineales, pero elevado ahora mismo sobre ella unos 250 centímetros, y cerrado con muro de mampostería en esa misma altura, aproximadamente. 

 

Se pretende la apertura directa a la calle Antonio de Cabezón del primer nivel del patio permitiendo su acceso a cota de la calle para generar un espacio de estancia que permita esponjar esta parte del barrio de forma directa (la profundidad hasta el siguiente nivel del patio a diferente altura es de unos 14 metros). Será necesaria una actuación importante de vaciado de tierras o incluso excavación para conseguir la plataforma baja, así como la ejecución de un muro de contención respecto al siguiente patio al norte y al edificio del ala oeste de las Escuelas Verdes. El objetivo es crear un espacio agradable de estancia y descanso en la ascensión-descenso entre la zona baja y la alta de la ciudad.

 

La segunda actuación prevista se ubica a la altura del número 232 de la calle General Dávila siendo el elemento más característico una antigua bolera (actualmente sin uso). El entorno se caracteriza por una notable densidad edificatoria en edificios de gran altura (para la media de Santander) y en tipología de bloque abierto, excepto el espacio concreto en que se ubica el micro espacio, con restos de edificación tradicional en hilera urbana. Tiene el carácter de un pequeño patio interior de parcela con la bolera como elemento distintivo, con su terreno de juego (inutilizado con grava fina) y una minigrada. 

 

La bolera carece de uso desde hace tiempo y aunque en razonable buen estado de mantenimiento como espacio para estar, no es utilizable para jugar, por lo que carece de atractivo como lugar de reunión o de estancia por su acceso mediante escaleras y su falta de acondicionamiento urbano.

 

Se pretende el acondicionamiento completo y relativamente verde de una parte al menos de este espacio vacío e inutilizado en la actualidad para configurar un pequeño rincón interior entre edificios con buenas posibilidades de proyección de vistas y como zona de estancia calmada. Se afectará también a la zona de acceso para, manteniendo en lo posible las plazas de aparcamiento, aumentar la calidad y anchura del espacio y su mejor tratamiento (incluso arbóreo). 

 

En tercer lugar se ha previsto actuar en un micro espacio ubicado en la Bajada del Caleruco, está formado por un pequeño jardín de estancia con espacios anejos de aparcamiento, parada de autobús y, junto al cierre norte del Depósito de Aguas. En la actualidad el micro espacio tiene el carácter de una plazoleta pública con poca urbanización con afección por la presencia de un semáforo con paso de cebra y de una parada de autobús.

 

La plazoleta está bastante descuidada en su mantenimiento, presentando un estado de deterioro apreciable con asentamientos, grietas, falta de piezas de remate y pintadas en algunos puntos. Se pretende el acondicionamiento completo de este espacio para configurarlo como lugar de estancia y reposo del barrio en el caminar entre General Dávila (al sur) y la avenida de Los Castros (al norte).  La actuación permitirá matizar la implantación de la propia parada de autobús o del semáforo o ajustar las condiciones de la plazoleta a la ubicación exacta de este último. 

 

Otra de las actuaciones tiene su ubicación en la acera sur de la avenida Cardenal Herrera Oria (a la altura del que sería el número 71). Consiste en una simple zona verde en su sentido más literal, pues está enteramente cubierta de hierba, a la que se une la posibilidad de actuar también sobre la acera que la circunvala.  Su ubicación es significativa en el barrio puesto que el eje norte-sur une el parque de La Remonta con el Complejo Deportivo Municipal de La Albericia. 

 

En la actualidad el micro espacio tiene un marcado carácter de espacio residual y sin ningún uso, resultado de la urbanización de la rotonda pero que quedó sin tratamiento alguno. Se pretende el acondicionamiento completo de este espacio para configurarlo como lugar de estancia y reposo del barrio en el discurrir de esa conexión posible con el espacio de La Remonta.

 

Por último, se realizará una actuación en el entorno inmediato del barrio Fumoril de Cueto, en el punto sur de acceso al mismo, y en el encuentro entre las calles Fumoril y Andrés Pérez. Forma parte de él el propio lavadero de Cueto junto con el abrevadero exterior y la antigua fuente al oeste del vial.

 

En la actualidad el micro espacio tiene el carácter de una explanada amplia con el lavadero como elemento más significativo (con el abrevadero adosado) y sin un carácter bien marcado en cuanto punto de encuentro o de estancia en esta zona exterior del barrio. El lavadero está en relativamente buen estado, si bien requerirá obras para que el flujo del agua se ajuste a las necesidades reales de la instalación.

 

El abrevadero no es utilizado ya por el ganado, por lo que podría actuarse sobre la explanada ante él y el lavadero para generar u espacio útil para el barrio como zona de reunión al pie del gran árbol existente en la zona. La fuente está actualmente en desuso y sin suministro aparente de agua, e inserta en una especie de plazoleta con una urbanización y diseño que permite una actuación de mejora de sus condiciones, incluso las relativas a la generación de sombra. 

Urbanismo en Santander recupera la colaboración con el Colegio de Arquitectos para actuaciones en microespacios de la ciudad