La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha calificado de inaceptable y una ofensa para la España de las autonomías el modelo de financiación autonómica propuesto por el Gobierno de España y que el próximo miércoles se abordará en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Ha asegurado que es "un traje a medida del independentismo" y que no responde a las necesidades de España y al blindaje de los servicios públicos esenciales sino a las "urgencias electorales" de Pedro Sánchez ante la proximidad de los comicios en Andalucía.
La jefa del Ejecutivo autonómico ha instado a las fuerzas políticas a fijar un frente común en la defensa de los intereses de la comunidad autonómica, única autonomía junto Extremadura que perdería recursos frente al modelo actual, y ha garantizado que dará la batalla con todos los medios a su alcance, incluso si llegase a ser aprobado -escenario que ve improbable- recurriendo al Tribunal Constitucional.
"Nuestra posición no ha cambiado en absoluto y no nos hemos movido, ni nos vamos a mover, ni un milímetro: Cantabria no puede aceptar que el modelo de financiación, que es de todos y para todos los españoles, lo decidan los separatistas", ha destacado la presidenta que, una vez más, ha instado al Gobierno de España a abordar este tema desde la multilateralidad y buscando el máximo nivel de consenso.
"La financiación está para garantizar servicios públicos esenciales a los ciudadanos vivan donde vivan, en condiciones de equidad, y no vamos a consentir privilegios que rompan la igualdad entre españoles y la solidaridad entre territorios y, mucho menos, con privilegios que perjudican a Cantabria", ha asegurado la presidenta que ve "indefendible" que la comunidad autónoma pierda 46 millones de euros en un modelo que contaría con 21.000 millones de euros adicionales.
Ha explicado que, aunque no conoce el detalle del modelo porque el Gobierno central no se lo ha presentado aún a las autonomías, no va a aceptar su resultado, con perdida de recursos para Cantabria frente al modelo actual.
Además, ha puntualizado que la negociación de la financiación "no es una cuestión de ranking" y "no se trata de ser la primera o la segunda, sino de no recibir ni un solo euro menos de lo que necesitamos para sostener y financiar nuestros servicios públicos en condiciones de igualdad".
Por eso, ha rechazado esta propuesta que prioriza la población en el reparto de fondos, mientras pierden peso otras variables que son importantes para Cantabria y que sí estaban ponderadas en el actual sistema como el envejecimiento de la población, la dispersión o la orografía. "El principio fundamental en el reparto ha sido y debe seguir siendo el coste efectivo de los servicios", ha defendido la presidenta.