El IES La Granja de Heras gana la décima edición del concurso ‘CantabRobots’

Fotografía:Carlos Segundo

Lombó se compromete a seguir impulsado iniciativas que permitan fomentar las vocaciones científico-tecnológicas

El IES La Granja de Heras (Medio Cudeyo) ha ganado la décima edición del concurso de robótica escolar ‘CantabRobots’, cuya final se ha celebrado hoy en el salón de actos del IES José María Pereda de Santander.

 

El segundo puesto ha recaído en el IES Ría San Martín, de Suances, y el tercero en el IES Estelas de Cantabria, en Los Corrales de Buelna. En total, han participado más de doscientos alumnos de veintisiete centros educativos de toda Cantabria.

 

La consejera de Educación y Formación Profesional, Marina Lombó, que ha asistido hoy a la fase final en la que han competido seis centros, ha subrayado la “gran acogida” de esta iniciativa, que ha considerado ya “planamente consolidada” y ha alabado la implicación de alumnado y docentes.

 

La titular de Educación ha defendido los “múltiples” beneficios de la robótica, entre los que ha citado su potencial para aumentar la capacidad de abstracción, desarrollar el pensamiento lógico y favorecer el trabajo cooperativo. Además, ha asegurado que la Consejería continuará trabajando en iniciativas que permitan fomentar las vocaciones científico-tecnológicas.

 

Concurso-exhibición

 

En esta edición, el certamen se ha desarrollado bajo el epígrafe ‘Cuidemos nuestros mares’ con un diseño de la prueba inspirada en el Objetivo 14 –Vida submarina- de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Agenda-2030. Paralelamente al concurso, se realizó una exposición sobre el problema que está ocasionando en los océanos las basuras en general y los plásticos y microplásticos en particular, que pudieron visitar tanto los participantes al concurso como los alumnos de los colegios del municipio que acudieron de visita.

 

En la fase clasificatoria participaron 27 centros y más de 200 alumnos distribuidos en 3 grupos “Anchoa”, “Bonito del Norte” y “Verdel” jugando, cada grupo, un torneo de todos contra todos. Los dos primeros de cada se clasificaron para disputar la fase final.

 

Cada uno de los equipos se presentó con dos robots tipo catamarán controlados a través de wifi mediante una aplicación facilitada por la organización y con un servidor propio.

 

La misión que tenían estos gadgets era la de recoger el mayor número de residuos plásticos depositados en un tablero que simulaba el mar y llevarlos a una zona de reciclaje. Los residuos que debían recoger estaban representados en forma de tapones de botella con diferentes valores en función de su color.