El PRC exige que los nuevos trenes de Cercanías “no se demoren más allá” de finales de 2024

Los regionalistas exigen, que en un mes, se hayan depurado responsabilidades “al más alto nivel” y destacan que “no pueden decir que parten de cero” y subrayan que “los culpables no están en Cantabria, sí los perjudicados”

El Partido Regionalista de Cantabria ha exigido hoy que la entrega de los nuevos trenes de la red de Cercanías, que según contrato debería ser en octubre de este año, “no se demore más allá” del 31 de diciembre de 2024, y que, en el plazo de un mes, se asuman responsabilidades técnicas, empresariales y políticas, “al más alto nivel”, por “la chapuza”, “inadmisible”, que ha provocado “el incumplimiento de los plazos de diseño, construcción y entrega de los nuevos trenes de Cercanías”. Un error del que “no es culpable” Cantabria, pero cuyos “perjudicados, sí están en Cantabria”. 

 

Así lo han dado a conocer el portavoz parlamentario, Pedro Hernando, el diputado nacional, José María Mazón, y el senador autonómico y diputado regional, José Miguel Fernández Viadero, durante la presentación de las diferentes iniciativas que los regionalistas han registrado en el Parlamento de Cantabria, el Congreso y el Senado, para que el Gobierno dé las explicaciones, exigir una solución “rápida” y reclamar toda la documentación del expediente, con el objeto de conocer cuándo se detectó el error o qué medidas se adoptaron. “Queremos una solución rápida y tener toda la documentación, que incluya el cronograma”. 

 

El Ministerio adjudicó en junio de 2020 el contrato para la entrega de 31 trenes de ancho métrico, de los cuales 21 eran para Cantabria con el objeto de sustituir las unidades existentes en la Comunidad Autónoma que “por antigüedad y prestaciones requieren un inmediato relevo”. 

 

Por ello, para Hernando, “lo más grave” es que, 40 meses después de la adjudicación, los trenes “no están construidos ni diseñados”, tal como reconoció la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, en su visita a Cantabria el pasado sábado. “Los trenes no se han construido, los trenes no se han diseñado y no se van a cumplir los plazos de entrega del contrato”, ha sostenido. 

 

Por ello, los regionalistas han reclamado una solución “inmediata” y que la entrega de las nuevas unidades se produzca a finales de 2024. 

 

Los regionalistas han sostenido que los plazos que marcan son “realistas”, porque “no pueden decir que parten de cero”, ha declarado Mazón, para quien el diseño tiene que estar “avanzado, sino sería una irresponsabilidad”. 

 

El diputado nacional del PRC preguntará la próxima semana a la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, para que informe, “se moje” en el Congreso, sobre “cuál es la situación” y concrete los plazos de cuándo estarán disponibles para su uso los nuevos trenes contratados para las líneas de ancho métrico que necesita Cantabria. 

 

Por su parte, el senador autonómico y diputado regional ha registrado una batería de preguntas en el Senado “pidiendo responsabilidades” y ha solicitado la comparecencia del presidente de Renfe-Operador, Isaías Táboas, y de la presidenta de Adif, María Luisa Domínguez, para que expliquen en el Comisión de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana los motivos que han llevado a encargar la construcción de trenes de ancho métrico que no cumplen con las dimensiones de seguridad requeridas. 

 

Además, ha incidido en la preocupación del PRC a lo largo de la presente legislatura por el estado de la red de Cercanías en Cantabria, con la presentación de diferentes iniciativas al respecto. 

 

En el Parlamento, los regionalistas han impulsado una proposición no de ley que insta al Gobierno de España a que “tome las medidas necesarias jurídicas, técnicas y administrativas para conseguir que los retrasos en el contrato, es decir, la puesta en marcha de las unidades de tren en la red de Cercanías de Cantabria no se demore más allá del 31 de diciembre de 2024” y que, “en el plazo máximo de un mes, las responsabilidades, incluidos ceses al más alto nivel, técnicas, empresariales y políticas, por las actuaciones que han tenido como consecuencia el incumplimiento de los plazos de diseño, construcción y entrega de los nuevos trenes de Cercanías para Cantabria”.