Valdecilla incorpora a su galería de arte permanente dos obras más de Guido González Velasco y Pedro Sobrado

El consejero de Sanidad ha acompañado a los artistas en la presentación oficial de los cuadros, que se suman a los 27 que ya se exhiben en el vestíbulo del Edificio de las Tres Torres para “humanizar y armonizar” el hospital

El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla incorpora  dos creaciones de los artistas cántabros Guido González Velasco y Pedro Sobrado a su particular galería de arte localizada en el vestíbulo del Edificio de las Tres Torres. Con éstas son 29 las obras de diferentes autores de la región que se exponen de forma permanente en las instalaciones “para el disfrute de pacientes, profesionales y ciudadanía en general”, que transiten por la planta baja del hospital.

 

El consejero de Sanidad, Raúl Pesquera, ha acompañado a González Velasco y Sobrado en la presentación oficial de sus obras, tituladas ‘Vida’ y ‘Fundación Casa de Salud Valdecilla’, respectivamente. Ambas, ha dicho el titular de Sanidad, se unen a la muestra, que ha calificado como “una verdadera exposición de arte contemporáneo de artistas cántabros” cuyo principal objetivo es “humanizar y armonizar el hospital” a través del arte, contribuyendo a hacer más cálido y acogedor el acceso a Valdecilla.

 

El objetivo último de “este elemento integrador” es abrir el hospital al conjunto de la sociedad y avanzar en la humanización de todos los espacios sanitarios, de la mano de la Fundación Marqués de Valdecilla, que gestiona las cesiones y las donaciones de las obras. “El arte de Guido González Velasco y de Pedro Sobrado contribuye a seguir transformando este espacio del hospital, uno de los que cuenta con mayor tránsito de personas”, ha añadido Pesquera.

 

Por este motivo, el consejero de Sanidad ha agradecido a todos los artistas, cuyas obras se han incorporado a la galería en estos años, su colaboración en este proyecto y su generosa y altruista participación en la iniciativa. La muestra también pretende “poner en valor y otorgar visibilidad al talento y la gran labor creativa de los artistas cántabros”. La idea –ha dicho Pesquera- es seguir con esta iniciativa para “inundar Valdecilla de obras” y convertir al hospital en un “gran centro de arte”.

 

‘Vida’

 

Las dos nuevas creaciones que hoy se suman a la galería de Valdecilla son ‘Vida’, y ‘Fundación Casa Salud Valdecilla’, ambas donadas por los autores, y con las que Valdecilla continúa haciendo “gala del talento artístico de los creadores de Cantabria”.

 

La primera de ellas, ‘Vida’, es una composición que expresa un resumen de la vida y está expresamente dedicada a todos los profesionales del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. En palabras de su autor, en la obra “de la oscuridad, surge la vida en forma de aguas, que ascienden para posteriormente descender, creando luz y contenidos”. Está realizada con materiales arenosos, calizos, pintura acrílica y aglutinantes.

 

Oriundo de Puente San Miguel, el autor de ‘Vida’ inició su camino artístico formándose en la Academia de José Cataluña del Castillo, para ingresar después en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco, donde continúa su formación. Su estilo artístico expresionista surge de manera natural, haciendo que su pintura se encamine hacia el expresionismo abstracto. González Velasco se define como un artista multidisciplinar, amante del dibujo y los clásicos, que utiliza toda clase de recursos para expresarse.

 

‘Fundación Casa Salud Valdecilla’

 

Por su parte, la obra donada por Pedro Sobrado y titulada ‘Fundación Casa Salud Valdecilla’ fue creada inspirándose en el “amable recuerdo” de aquel tiempo que el autor permaneció hospitalizado por un accidente de tráfico. En ella Sobrado plasma tres figuras significativas que conjugan origen, pasado y presente del lugar donde se expone hoy, el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

 

El autor torrelaveguense inició su carrera artística en Santander en 1959, pero pronto se trasladó a Madrid, y en 1961 fijó su residencia en París, donde frecuentó la escuela del Louvre para irse después acercando a las corrientes artísticas del momento y recalar posteriormente en lo abstracto, aunque sin dejar de lado la figuración. En sus obras destaca el dibujo, que para Sobrado es una forma natural de comunicación y que hace realidad con una línea sobria y exquisita que, armónicamente, va organizando los distintos planos, creando transparencias y unificando formas.