Este viernes Espido Freire visita El Corte Inglés de Santander y lo hace con una doble función. En primer lugar, desde las 18:00 horas, estará en la Librería del espacio comercial, para firmar ejemplares de su última obra: “Guia de lugares que ya no existen”: Un libro sobre lo que significa viajar que cautivará tanto a amantes de los viajes como a quienes buscan historias inspiradoras. A continuación, a partir de las 20:00 horas, participará como madrina de la presentación de la 29 edición del Festival Internacional Primaveras Musicales Pejinas, que se celebra en Laredo entre el 9 de mayo y el 6 de junio.
Sobre la autora:
Espido Freire (Bilbao, 1974). Es una de las autoras más reconocidas de la narrativa española contemporánea. Con apenas veinticinco años se convirtió en la ganadora más joven del Premio Planeta gracias a Melocotones helados (1999), tras debutar con Irlanda (1998). Su obra incluye nueve novelas, varios libros de cuentos y microcuentos, ensayos de referencia en literatura, análisis social y viajes, así como narrativa juvenil e infantil. Ha sido galardonada con premios como el Azorín, el Ateneo de Sevilla o el Llanes de Viajes, entre otros. Además de su faceta como escritora, desarrolla una intensa labor como conferenciante, profesora universitaria y colaboradora habitual en medios como RNE, SER, Antena 3 o El País Viajes.
Sobre la obra:
“Guía de lugares que ya no existen” es un viaje que habla de lo que se desvanece. Viajar es moverse y trasformarse. Supone algo más que una colección de destinos: implica conocer la fragilidad de cada lugar, que todo cambia y que la memoria se alza como el único territorio que permanece. En esta obra Espido Freire nos lleva de la mano por escenarios que se viven pero que luego se desdibujan y transforman.
El libro —premiado con el Eurostars Hotels de Narrativa de Viajes, dotado con 25.000 €— recorre lugares tan diversos como el Bilbao industrial, el Damasco previo a la guerra, la Bath de Jane Austen, los páramos de Yorkshire, Finisterre, Ghana, Noruega o Finlandia. En sus páginas conviven ciudades anegadas, prados infantiles cubiertos por cemento, zocos destruidos por conflictos y estaciones ferroviarias convertidas en espejos de la memoria.
Freire ha definido este proyecto como un trabajo que invita a reflexionar sobre la fragilidad de los espacios y el impacto emocional de su pérdida.