El Gobierno financia con fondos LEADER el área de interpretación de la necrópolis de San Juan de Raicedo

Fotografía: Silvia Bouzo

El consejero de Desarrollo Rural ha destacado, durante su visita al campo santo, el papel de los Grupos de Acción Local para dinamizar el medio rural de Cantabria

El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, ha visitado hoy el área de interpretación de la necrópolis cristiana medieval de San Juan de Raicedo, en Arenas de Iguña, que, con una inversión de cerca de 30.000 euros, ha sido financiado con fondos FEADER que gestiona el Gobierno de Cantabria, a través del Grupo de Acción Local (GAL) Campoo-Los Valles.

 

El proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Arenas de Iguña, contempla la puesta en valor de los vestigios funerarios del cementerio cristiano medieval de San Juan de Raicedo con el objeto de generar un punto de divulgación del románico altomedieval asociada a la iglesia de San Juan de Raicedo, declarada Bien de Interés Cultural, salvaguardando el patrimonio arqueológico y dotando de un recurso socio-cultural al municipio en general y a la comunidad rural de San Juan de Raicedo en particular.

 

La intervención ha consistido en la restauración del espacio arqueológico funerario medieval y construcción de condiciones para su visita cultural, tales como zona de interpretación, cartelería y señalización, así como la recreación de un cementerio medieval, con piezas pétreas (lajas y cistas) procedentes de la excavación arqueología de la necrópolis, afectada por las obras de mejora de la carretera CA-271.

 

La ejecución de la obra, sobre una superficie de unos 400 metros cuadrados, ha sido supervisada mediante seguimiento y control arqueológico por personal cualificado habilitado con el pertinente permiso otorgado por el Gobierno de Cantabria.

 

Tras recorrer el campo santo, junto al alcalde de Arenas de Iguña y también presidente del GAL Campoo-Los Valles, Pablo Gómez, el consejero ha destacado el empeño de la Consejería de seguir apostando por el medio rural porque, en su opinión, “es la única manera de descubrir sus enormes potencialidades” y ha abogado por impulsar inversiones que “apuesten por el territorio”.

 

En este sentido, ha puesto en valor el papel que desempeñan los Grupos de Acción Local a la hora de desarrollar políticas transversales y con un enfoque territorial que tengan en cuenta la realidad de las zonas rurales y las necesidades de sus habitantes.

 

“Los GAL son pioneros en el territorio y los brazos con los que contamos para llegar a aquellos lugares que con nuestros recursos somos incapaces de llegar”, ha opinado el consejero, quien también ha reafirmado el compromiso de su departamento por potenciar en Cantabria la estrategia LEADER, en su opinión, “fundamental para el desarrollo integral del territorio”.

 

Tal y como ha explicado, “se trata de una de las estrategias más adecuadas para que el medio rural, sus asociaciones y vecinos puedan afrontar con garantía los retos del futuro y atender las necesidades del presente, tales como la despoblación y el equilibrio territorial”.

 

El titular de Desarrollo Rural ha destacado la apuesta firme del Gobierno de Cantabria por el desarrollo de la estrategia LEADER por su capacidad para integrar a las comunidades locales en la toma de decisiones que afectan a sus respectivos territorios.

 

“Es importante que los Grupos de Acción Local sigan implantando en el medio rural las políticas LEADER porque son los que mejor conocen las necesidades de los territorios”, ha remarcado Blanco.

 

Por su parte, el presidente del GAL Campoo-Los Valles ha agradecido a la Consejería el apoyo mostrado para que este proyecto vea la luz y contribuya como un atractivo más del municipio a que los turistas visiten el Valle de Iguña y conozcan todas sus singularidades.

 

Cementerio cristiano

 

Datado entre los siglos VIII y X, la necrópolis medieval de San Juan de Raicedo, en Arenas de Iguña, destaca por la calidad de sus tumbas de lajas (cajas de piedra) y la buena conservación del muro que delimitaba el espacio sagrado del cementerio, así como un grupo de tumbas infantiles.

 

Según los investigadores del proyecto, todas las tumbas están orientadas en hilera, de manera concéntrica y orientadas al este, y la mayoría de ellas pertenecían a gente sencilla, aunque también hay algunas más suntuarias, cubiertas por completo con una losa de piedra a modo de tapa.

 

Las pruebas de carbono 14, en lo que fueron los restos de una hoguera, han permitido datar entre los siglos VIII y X este cementerio cristiano, convertido ahora en centro de interpretación visitable, que gracias a una técnica de fotogrametría área con drones ha permitido la recreación fiel de lo que fue la necrópolis.