Las Guerras Cántabras promocionarán los sistemas de producción de carne de pasto que impulsa el CIFA

El Centro de Investigación y Formación Agrarias donará carne de cordero y cabrito para el concurso de cocina cántabro-romana que se celebrará este sábado en Los Corrales de Buelna

El Centro de Investigación y Formación Agrarias (CIFA), dependiente de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, promocionará los sistemas de producción de carne de pasto durante la celebración de la festividad de las Guerras Cántabras, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, en Los Corrales de Buelna.

 

En concreto, la colaboración consistirá en la donación de carne de cordero y cabrito para su degustación en el concurso de cocina cántabro-romana que se celebrará este sábado en el marco de la festividad de las Guerras Cántabras, así como la organización de una charla sobre la gestión de la ganadería y la alimentación en los poblados cántabros, a cargo del doctor Jesús Francisco Torres, del Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico-IMBEAC.

 

El objetivo de la colaboración es poner en valor la importancia de la alimentación como un aspecto más de la escenografía de las Guerras Cántabras y la conexión con algunos sistemas ganaderos actuales, que continúan realizando algunas prácticas y utilizando algunos espacios que ya realizan y utilizaban los cántabros.

 

El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, ha destacado la importancia de esta colaboración para seguir impulsando el pastoreo de montaña como un sistema ganadero en extensivo que, en su opinión, “es viable a la hora de generar riqueza en las zonas más despobladas de Cantabria”.

 

Tal y como ha recordado, la Consejería inició hace cuatro años un proyecto de investigación para frenar la matorralización y fomentar la producción animal en pastoreo en la montaña cantábrica con un sistema ganadero en extensivo viable que “transforme el monte en un espacio más productivo, biodiverso y resiliente, además de producir carne de calidad con el mínimo de alimentación externa y ofrecer nuevas alternativas de empleo primario en nuestra montaña”.

 

Asimismo, ha abogado por impulsar la colaboración de las entidades locales propietarias de los montes cántabros e implicar a la administración local en la gestión de este proyecto, así como apoyar de manera decidida la formación para promover un oficio “altamente cualificado”, el del ganadero en extensivo, entre los jóvenes de la región.

 

Para ello, el CIFA cuenta actualmente con un rebaño experimental de 65 ovejas Carranzanas de cara roja y 45 cabras del Tronco Pirenaico tipo Corza, si bien el objetivo del proyecto es seguir incrementando estas cifras, además de contratar ganaderos en extensivo, crear una red de pastores con los principales profesionales de la montaña de la región, e iniciar proyectos de investigación y transferencia al sector.

 

“Esta línea de investigación ha evidenciado la capacidad del ganado menor de consumir y mantener bajo control la vegetación arbustiva para luchar contra la matorralización excesiva de buena parte de los pastos comunales que existen en Cantabria”, ha subrayado Blanco.

 

Ha recordado que esta línea de investigación trata de fomentar, a través de la investigación y la innovación, la recuperación y modernización de un oficio, el pastoreo de montaña, que “consideramos que puede ser un sistema ganadero viable en los montes de Cantabria con grandes beneficios”, entre los que también ha destacado la viabilidad de producir carne de ternero, cordero y cabrito con un consumo de pienso muy reducido y con unos parámetros de calidad nutritiva y organoléptica “diferenciados y saludables”.

 

Teniendo en cuenta que los pastos comunales de monte suponen una fortaleza para conseguir una ganadería sostenible desde el punto de vista social, medioambiental y económica, el consejero ha considerado que los pastos de monte son los pastos de Cantabria más degradados y con mayor necesidad de una gestión, por lo que ha abogado por mejorar su uso ganadero y prevenir problemas como los incendios forestales, al tiempo que obtener productos de gran calidad, como la carne de cordero y cabrito de animales alimentados en pastoreo.

 

Así, ha recordado que, de las 135.100 hectáreas de superficie registrada de pastos de monte con aprovechamiento comunal, un 87% son pastos arbustivos y de ellos más del 50% presentan condiciones de densidad de vegetación arbustiva, altura o pendiente que los hacen no pastables, según las definiciones de la Política Agraria Comunitaria (PAC).

 

Una circunstancia que, según ha dicho, favorece que una cantidad muy importante de superficie de matorral sea objeto todos los años de desbroces, quemas prescritas o quemas ilegales para regenerar pasto herbáceo, lo que habitualmente no frena una posterior dinámica muy activa de matorralización.

 

En cuanto al pastoreo, los datos disponibles sobre cargas ganaderas en los montes señalan que la escasa presencia actual del ganado menor en este tipo de pastos es uno de los factores clave para explicar la fuerte matorralización.

 

De ahí, la importancia de la puesta en marcha del proyecto de investigación sobre pastoreo del CIFA para frenar la matorralización y fomentar la producción animal en pastoreo.