Astillero cuenta con un nuevo elemento que recuerda su pasado industrial tras la instalación de una apisonadora histórica construida a mediados del siglo XX en los Talleres de Astillero, ubicada en la Avenida de Chiclana.
Esta máquina, utilizada durante décadas en trabajos de compactación y afirmado de terrenos en obras públicas, formó parte de la maquinaria que contribuyó a la mejora y modernización de infraestructuras en una etapa clave del desarrollo industrial.
La apisonadora, con un peso aproximado de entre 12 y 15 toneladas, es un ejemplo representativo de la maquinaria utilizada en obras públicas durante el pasado siglo. Además, conserva su cabina original fabricada en los propios Talleres de Astillero, lo que añade un valor histórico adicional a esta pieza.
Tal y como recoge la placa instalada junto a la máquina, esta apisonadora participó en la mejora y modernización de infraestructuras, siendo ejemplo del impulso industrial y del esfuerzo de toda una generación.
La apisonadora ha sido donada por la Asociación Cántabra de Amigos del Ferrocarril, una entidad que desde hace años desarrolla una importante labor en la protección, recuperación y divulgación del patrimonio ferroviario e industrial de Cantabria.